Los esquemas maladaptativos son patrones emocionales profundos que aprendemos en la infancia. Son como “gafas” a través de las cuales vemos el mundo, a los demás y a nosotros mismos.
No son pensamientos sueltos. Son algo más estable. Se pueden activar rápido. Y cuando se activan, sentimos que eso que pensamos es la verdad absoluta.
Importante: no todo lo que aprendimos en la infancia es negativo. También desarrollamos esquemas adaptativos obviamente. Formas sanas de confiar, vincularnos, regularnos y valorarnos. En terapia de esquemas intentamos revisar lo que nos sigue haciendo daño y reforzar lo que sí nos ayuda.
Vamos a ver los esquemas maladaptativos más habituales.
- Abandono/Inestabilidad
Percepción de inestabilidad o de poca seguridad de tener soporte y relación con los demás. Implica el sentimiento de que las personas significativas no serán capaces de continuar dando soporte emocional, unión, solidez o protección, debido a que son impredecibles, inestables, poco seguros…
Ejemplo: si tu pareja tarda en contestar, ya sientes que algo va mal. - Desconfianza/abuso
Percepción o expectativa de que los otros te herirán, abusarán, humillarán, burlarán, mentirán, manipularán o se aprovecharán de ti. Implica la percepción de que el daño es intencionado o es el resultado de una negligencia extrema e injustificada. Llevas contigo el sentimiento de que los demás siempre se burlan de uno o de que uno se lleva la peor parte.
Ejemplo: te cuesta confiar incluso cuando no hay señales claras de amenaza. - Privación emocional
Sientes que tus deseos de tener un grado normal de apoyo emocional no se van a satisfacer con los demás. Las tres formas más comunes son: Privación de cuidado: atención, afecto, cariño o compañerismo. Privación de empatía: comprensión, escucha, auto-descubrimiento (insight) o de compartir de forma mutua los sentimientos. Carencia de protección: solidez, dirección o guía de los demás.
Ejemplo: estar en pareja y aun así sentirte solo. - Defectuosidad, imperfección, vergüenza
Sentimiento de que uno es defectuoso, malo, no querido, inferior o no valido, o que uno dejaría de ser querido si se muestra tal y como es. Implica hipersensibilidad a la crítica, auto rechazo y culpa; timidez, comparaciones e inseguridad hacia los demás; un sentimiento de vergüenza al percibirse imperfecto.
Ejemplo: ocultar partes de ti por miedo a que te rechacen. - Aislamiento Social /Alienación
Sensación de estar aislado del resto del mundo, de que se es diferente a los demás y de que no participa o forma parte de un grupo o comunidad.
Ejemplo: estar en grupo y sentir que no perteneces. - Dependencia/Incompetencia
Creencia o sensación de que se es incapaz de cumplir con las responsabilidades diarias de manera competente, sin la ayuda de los demás. A menudo se presenta como indefensión.
Ejemplo: pedir confirmación para decisiones pequeñas. - Vulnerabilidad al peligro/enfermedad
Miedo intenso a que una catástrofe podría ocurrir en cualquier momento y no se tendrán recursos para prevenirla. Los miedos están centrados en uno o más, de estos aspectos: Médico: ataque al corazón, VIH, cáncer, etc. Emocional: volverse loco.Natural/tipo fobia: ascensores, delitos, aviones, terremotos, etc.
Ejemplo: interpretar cualquier síntoma físico como algo grave. - Apego/yo inmaduro/Simbiosis
Emocionalmente se está excesivamente apegado, implicado o unido a una o más personas significativas (a menudo los padres), en detrimento de una completa individualización o desarrollo social “normal”. Puede implicar la sensación /creencia de que uno de los individuos a los que se encuentra excesivamente unido, no puede sobrevivir o ser feliz sin el soporte constante del otro. Incluiría sentimientos de ahogo, de fusión o de insuficiente identidad individual. A menudo se pueden vivir estos sentimientos acompañados de vacío y confusión, sin tener autodirección o llegándose a cuestionar la propia existencia.
Ejemplo: sentir que no sabes quién eres sin esa persona. - Fracaso
Sensación o creencia de que se ha fracasado, de que fallará o de que se es inadecuado con relación al grupo de iguales en áreas de rendimiento (escuela, carrera, deportes, etc.). Implica creencias de que se es estúpido, inepto, sin talento, ignorante, inferior, con menos éxito que los demás, etc.
Ejemplo: abandonar proyectos antes de intentarlo porque “igual voy a fallar”. - Grandiosidad
Creer o sentir que se es superior a los demás y que se tienen derechos y privilegios especiales o que no tiene que guiarse por las reglas sociales habituales. Puede implicar tener la sensación o creencia de que deberías de ser capaz de hacer o tener todo lo que quieres, independientemente de lo realista que sea, del coste en los demás. Otra sensación frecuente es la de la exagerada superioridad (ser famoso, exitoso, poderoso, etc.) para conseguir poder o control. A veces incluye excesiva competitividad o el intento de dominar a los demás sin empatía o sin interesarse por los sentimientos o necesidades de los demás (ejerciendo su poder, forzando su punto de vista, controlando, etc.).
Ejemplo: enfadarte mucho cuando algo no sale como quieres. - Insuficiente autocontrol /autodisciplina
Dificultad persistente o negativa a emplear el suficiente autocontrol y tolerancia a la frustración, para conseguir sus propios objetivos. También puede expresarse como la contención o represión excesiva a la hora de expresar sus emociones o impulsos. En su forma grave, la persona presenta un exagerado malestar/evitación del dolor, conflicto, confrontación, responsabilidad, esfuerzo excesivo, etc., a costa de la satisfacción personal, las obligaciones o la integridad.
Ejemplo: dejar tareas importantes para después repetidamente. - Subyugación
Sentimiento de coerción que lleva a la persona a entregarse/abandonarse al control de los demás para evitar la cólera del otro, represalias o abandono. Implica la percepción de que los deseos, opiniones y sentimientos propios no son válidos o importantes para los demás. Frecuentemente la persona presenta excesiva sumisión/conformidad y alta hipersensibilidad a sentirse bloqueado/atrapado. Las dos formas más importantes de subyugación son: Subyugación de las necesidades: inhibición/supresión de las propias preferencias, decisiones y deseos. Subyugación de emociones: inhibición/supresión de las propias emociones, especialmente la cólera o enfado.
Ejemplo: decir que sí cuando quieres decir que no. - Autosacrificio
Excesivamente centrado de forma voluntaria en las necesidades de los demás a costa de la propia gratificación. En ocasiones conduce a sentir que las propias necesidades no son satisfechas y provoca cierto resentimiento que se “guarda” con cuidado. Las situaciones más comunes son: Prevenir/evitar causar dolor a otros. Evitar la culpa provocada por sentirse egoísta. Mantener las relaciones con los demás al ser percibido (por los otros) como algo necesario.
Ejemplo: cuidar a todos mientras tú te quedas vacío. - Búsqueda de aprobación / reconocimiento
Énfasis en encontrar aprobación, reconocimiento, atención de los demás o en llevarse bien, a expensas del desarrollo de un sentido de sí mismo seguro y verdadero. La autoestima depende de las reacciones de los demás, más que de las propias inclinaciones naturales. Puede conllevar la sobrevaloración del estatus, la apariencia, la aceptación social, el dinero o el rendimiento, etc., como método para ganar aprobación, admiración o atención (no poder o control). Se puede traducir en una insatisfacción relacionada con la toma de decisiones importantes y en una hipersensibilidad al rechazo.
Ejemplo: que tu autoestima dependa de la opinión de otros. - Negatividad / Vulnerabilidad al error
Focalización en los aspectos negativos de la vida (dolor, muerte, pérdida, decepción, conflicto, culpa, resentimiento, problemas no resueltos, errores potenciales, traición, previsiones negativas, etc.), a la vez que minimizan o niegan los aspectos positivos u optimistas. También se traduciría en una expectativa exageradamente negativa, de que las cosas irán mal o que lo que está yendo bien se truncará e irá mal. Generalmente implica un excesivo miedo a cometer errores, una preocupación crónica, vigilancia continua, pesimismo, queja e indecisión.
Ejemplo: incluso cuando algo va bien, esperas que se estropee. - Inhibición emocional / hipercontrol
Exceso de inhibición de conductas espontáneas, sentimientos o comunicación, para generar un sentimiento de seguridad y para evitar cometer errores, la desaprobación de los demás, que ocurra alguna catástrofe o que se pierda el control de los propios impulsos. Las áreas de excesivo control son: Inhibición de la ira o agresión. Orden compulsivo y planificación. Inhibición de impulsos positivos (alegría, juego, afecto, excitación sexual, etc.) Excesiva adherencia a la rutina o los rituales. Dificultades a la hora de expresar vulnerabilidad, comunicar libremente los sentimientos y necesidades, etc. Excesivo énfasis en lo racional, sin tener en cuenta las necesidades emocionales.
Ejemplo: dificultad para mostrar enfado, alegría o vulnerabilidad. - Metas inalcanzables /Hipercriticismo
Sentir y creer que se debe encontrar unos estándares internos de conducta y rendimientos muy elevados, para evitar la crítica. La persona siente presión y cierta dificultad para ir más despacio, además de ser hipercrítico hacia uno mismo y hacia los demás. Conlleva un deterioro en el placer, la relajación, salud, autoestima, sensación de realización y de las relaciones satisfactorias. Puede presentarse como: Perfeccionismo, excesiva atención al detalle e infravaloración del propio rendimiento, siendo bueno en relación a la normas. Reglas rígidas y “deberías” en muchas áreas de la vida (moral, ética, cultural, religiosa, etc.). Preocupación con el tiempo, la eficacia y de que las cosas podrían conseguirse mejor.
Ejemplo: sentir que nunca es suficiente, aunque objetivamente lo sea. - Castigo
Se refiere a la creencia de que la gente debe ser fuertemente castigada por sus errores. Envuelve la tendencia a ser hostil, intolerante y castigador, así como impaciente con otras personas (incluido consigo mismo) que no cumplen con sus expectativas. Usualmente incluye la dificultad para perdonar los propios errores o de los demás, la dificultad para aceptar las debilidades e imperfecciones humanas así como la dificultad para empatizar con los sentimientos.
Ejemplo: ser muy duro contigo cuando fallas.
Todos tenemos esquemas. No significa que estés roto ni que no haya nada que hacer.
Significa que tu sistema aprendió a sobrevivir de la mejor manera que pudo.
Lo bueno es que los esquemas se pueden identificar, entender y transformar poco a poco. Hacer que no sean tan limitantes y te desrregulen tanto. Para poder sentir que el día a día es algo más ligero, que puedes vivir y sentirte mejor.
Foto de Jessica Hearn.

